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13Dic, 15
bienes gananciales

Cuando hablamos de régimen de gananciales lo estamos haciendo del régimen económico matrimonial por excelencia, el más habitual en el derecho común y el que rige en todo matrimonio (salvo en Catalunya y Baleares) si no se pacta cualquier otro en las capitulaciones matrimoniales. Según el régimen de gananciales, al casarse, hombre y mujer forman una sociedad de gananciales. La sociedad de gananciales no tiene, propiamente, personalidad jurídica. La sociedad de gananciales es una comunidad patrimonial en la que no se distinguen cuotas. La titularidad de todo lo que conforma la comunidad es una titularidad conjunta de ambos cónyuges. A través de dicha comunidad o sociedad, las ganancias o beneficios obtenidos de forma indistinta tanto por el marido como por la mujer se hacen comunes para ambos. En caso de disolución del matrimonio, dichos bienes se dividen por la mitad, y son atribuidos por mitad a cada uno de los cónyuges.

Los bienes gananciales

Los bienes gananciales vienen regulados en el artículo 1.347 del Código Civil. Según dicho artículo, dichos bienes son los siguientes:

  • Los obtenidos por el trabajo o la industria de cualquiera de los cónyuges. A este grupo pertenecen los sueldos o lo que los cónyuges ganen por su trabajo.
  • Los frutos, rentas e intereses que produzcan no sólo los bienes gananciales, sino también los privativos.
  • Los adquiridos a título oneroso a costa del caudal común, bien se haga la adquisición para la comunidad, bien para uno sólo de los esposos.
  • Los adquiridos por derecho de retracto de carácter ganancial. Si son adquiridos con fondos privativos, la sociedad de gananciales será deudora del cónyuge por el valor satisfecho.
  • Las empresas y establecimientos fundados durante la vigencia de la comunidad de gananciales por cualquiera de los cónyuges siempre que dicha fundación se haya realizado a expensas de los bienes comunes. Si en la formación de la empresa o establecimiento concurren capital ganancial y capital privativo, dichos capitales pertenecerán pro indiviso a la sociedad de gananciales y al cónyuge o cónyuges, en proporción al valor de las aportaciones respectivas.

Los bienes privativos

Los bienes privativos, por su parte, son los siguientes:

  • Los bienes que pertenecieran a cada cónyuge con anterioridad al matrimonio.
  • Los bienes adquiridos a título gratuito, es decir: los que se han recibido por herencia, donación, etc.
  • Los bienes adquiridos a costa o en sustitución de otros bienes privativos.
  • Los bienes adquiridos por derecho de retracto pertenecientes a uno solo de los cónyuges.
  • Los bienes y derechos patrimoniales inherentes a la persona y los no transmisibles inter vivos.
  • El resarcimiento por daños inferidos a la persona de uno de los cónyuges o a sus bienes privativos.
  • Las ropas y objeto de uso personal que no sean de extraordinario valor.
  • Los instrumentos necesarios para el ejercicio de la profesión u oficio. En este caso, existe una salvedad: que estos instrumentos sean parte integrante o pertenencias de un establecimiento o explotación de carácter común.
  • También figuran como bienes privativos las mejoras en los bienes privativos ya señalados, el derecho de usufructo o pensión que pertenezca a uno de los cónyuges, las acciones, títulos o participaciones adquiridas como consecuencia de la titularidad de otras privativas, o la cantidad o créditos pagaderos en un cierto número de años.

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