Navegando Categoría

Derecho Mercantil

Derecho Mercantil

El Registro Mercantil y sus funciones

Cuando hablamos de Registro Mercantil, ¿de qué estamos hablando? Fundamentalmente, de una oficina de carácter público en la que se inscriben y se da publicidad a los actos y hechos relativos tanto a los empresarios individuales como a las sociedades mercantiles. La inscripción en el Registro Mercantil de esos actos y hechos permite que los mismos sean conocidos por el público. El hecho de que el Registro Mercantil sea público permite que cualquier persona podrá consultar, obtener copia o certificación de los actos inscritos en él. En vistas a facilitar la localización de los actos registrados por cualquier empresario o sociedad mercantil, el Registro Mercantil se lleva por el sistema de hoja personal. El Registro Mercantil, organizativamente, está integrado por los Registros Mercantiles territoriales (que están establecidos en todas las capitales de provincia y en algunas ciudades importantes) y por el Registro Mercantil Central, que tiene su sede en Madrid. Unos y otros, tanto los Registros Mercantiles territoriales como el Registro Mercantil Central, dependen del Ministerio de Justicia y lo hacen a través de la Dirección General de los Registros y del Notariado. Cada uno de los Registros Mercantiles está a cargo de uno de varios registradores mercantiles. Un registrador […]

Seguir leyendo

Derecho Laboral, Derecho Mercantil

El pacto o acuerdo de confidencialidad

La firma de un contrato laboral obliga a ambas partes a “cumplir de manera fiel y honesta” lo acordado. Esa obligación, señala el artículo 1258 del Código Civil, viene constituida por lo que se llama “deber de buena fe”. Dentro de esas obligaciones que se asumen por el hecho de firmar un contrato de trabajo hay una que, pese a no figurar expresamente en el Estatuto de los Trabajadores, afecta directamente y de manera especial al trabajador y que es la llamada “obligación de confidencialidad”. Esta obligación de confidencialidad que, pese a no estar explicitada, se puede deducir de lo recogido en los artículos 5.a) y 20.2 del Estatuto de los Trabajadores, puede verse reforzada si las partes firmantes de un contrato laboral han decidido y pactado recogerla en lo que se conoce como pacto de confidencialidad o acuerdo de confidencialidad. Esta obligación de confidencialidad se hace especialmente relevante cuando, tanto por razón de la actividad empresarial en sí como por los clientes con los que se relaciona el trabajador, es necesario proteger de manera toda la información referente tanto a la actividad como a los clientes. La recomendación que siempre se realiza respecto a esta cuestión es que, bien […]

Seguir leyendo

Derecho Laboral, Derecho Mercantil

Diferencias entre contrato laboral y contrato mercantil

A la hora de contratar a una persona para que realice un determinado trabajo, las empresas hacen sus cálculos. Éstos, habitualmente, arrojan un dato incuestionable: siempre resulta más caro firmar un contrato laboral que un contrato mercantil. ¿Por qué? Porque si el establecimiento de un contrato mercantil implica que la empresa solo pagará por el trabajo que se realice, la firma de un contrato laboral lleva implícita, obligatoriamente, una serie de gastos a los que, por imperativo legal, debe hacer frente el empresario. El empresario que contrate a un trabajador con contrato laboral deberá pagar, por ejemplo y más allá del salario bruto, las cuotas de la Seguridad Social, las bajas y vacaciones, así como las indemnizaciones y, en caso de producirse, el despido del trabajador. Atendiendo a eso, podríamos pensar que el empresario optará siempre por el contrato mercantil frente al contrato laboral a la hora de proveerse de la prestación de unos servicios por parte de un segundo que le permita el mantenimiento de su actividad económica, pero eso no es así en modo alguno pues el empresario no puede escoger a su libre albedrío el tipo de contrato ya que el contrato laboral y el contrato mercantil […]

Seguir leyendo

agente escrow
Derecho Mercantil

El contrato de escrow

¿De qué hablamos cuando hablamos de contrato escrow, un término que ha ganado cierta popularidad en los últimos años entre las personas físicas y jurídicas que deben realizar negocios con personas físicas y jurídicas de países anglosajones? De algo que, en sí mismo, no es tanto un contrato sino una forma de contratar. En los países anglosajones se desconoce la figura del Notario latino, es decir, del Notario tal y como es entendido en países como el nuestro. Esto, que puede generar un cierto problema de seguridad jurídica, es paliado en los países anglosajones con la figura del agente escrow. Así, el agente escrow sería aproximadamente, en un país anglosajón, lo que en España es un Notario. Las funciones básicas y primordiales del agente escrow son intentar resolver dos de los problemas fundamentales a las que se enfrentan dos personas que celebran un contrato. Esos problemas son la confianza existente entre las partes y el cumplimiento del contrato, cumplimiento que en muy pocas ocasiones puede darse en el acto y que, por tanto, debe ser aplazado. La progresiva implantación de nuevos sistemas de firmar contratos internacionales hace que, en muchas ocasiones, éstos deban firmarse a distancia. Cada vez son más […]

Seguir leyendo

contrato de comisión mercantil
Derecho Mercantil

El contrato de comisión mercantil

La palabra comisionista no goza de mucho prestigio en nuestra sociedad. El hecho de que algún que otro político se haya visto envuelto en casos de corrupción por el hecho de haber recibido una comisión ha hecho que todo lo relacionado con dicho concepto quede salpicado por el barro de lo peyorativo. Y, sin embargo, el comisionista ha existido siempre y su tarea ha sido muy importante para la buena marcha de muchos negocios en particular y de la economía en general. Que un político no deba cobrar comisiones en el ejercicio de sus funciones no quiere decir, ni mucho menos, que la figura del comisionista (siempre que éste actúe dentro de los límites de la más absoluta legalidad) sea una figura negativa. El comisionista, al fin y al cabo, no deja de ser una persona que ejerce la misma actividad que el agente comercial pero sin gozar de la estabilidad contractual de la éste goza. El comisionista es quien, a cambio de una comisión, efectúa actividades comerciales puntuales para un comitente. Imaginemos una situación en la que una empresa X intenta aumentar sus ventas. En dicha situación es muy común que las empresas recurran a los servicios profesionales de […]

Seguir leyendo

Derecho Mercantil

El contrato de leasing

Son muchas las empresas que, a la hora de disponer de un bien, se plantean el recurrir a lo que se conoce con el nombre de leasing. El leasing es un contrato de arrendamiento financiero con opción de compra obligatoria a ejercitar a decisión del arrendatario. Mediante la firma de un contrato de leasing (vocablo que, en inglés, quiere decir arriendo), una empresa de leasing transmite al financiado el uso y disfrute de un bien a cambio de una prestación periódica y por un tiempo determinado. Cuando finaliza el tiempo del contrato, el financiado debe devolver el bien a la empresa de leasing, prorrogar el plazo del mismo o bien ejercitar la opción de compra de dicho bien. Se puede dar el caso, también, de que el bien entregado en leasing quede tecnológicamente obsoleto. En esos casos, el arrendador puede solicitar la sustitución del bien en cuestión por otro de tecnología más avanzada. El arrendatario o financiado, al firmar el contrato de leasing, asume los riesgos de pérdida o deterioro del bien sin por ello haberlo adquirido en propiedad. Como contrato mercantil, el contrato de leasing es un tipo de contrato mixto que incluye características propias de los contratos de […]

Seguir leyendo

Derecho Mercantil

El registro y protección de la marca

Una de las grandes preocupaciones de toda firma comercial es la de proteger su marca. Cuando una firma crea una marca lo que está haciendo es, mediante el uso de un signo, intentar diferenciar sus bienes y sus productos de los de la competencia. Eso, y no otra cosa, es precisamente la marca. El concepto de marca no debe confundirse con el de nombre comercial. El nombre comercial también es un signo, pero este signo se ocupa de identificar a una empresa y de diferenciarla del resto de empresas que desarrollan actividades similares o idénticas. Así, la marca serviría para distinguir los bienes y servicios prestados en el mercado y el nombre comercial serviría para identificar a la empresa o empresario. Para adquirir los derechos de propiedad sobre una marca hay que registrar dicha marca ante la Oficina Española de Patentes y Marcas. Que empresas distintas puedan usar una misma marca (lo hacen por ejemplo una empresa de moda y perfumería y otra de venta de televisores en el caso de Loewe) no quiere decir que se puedan registrar todo tipo de marcas ya existentes aunque la marca que se desee registrar sirva para individualizar productos o servicios diferentes a […]

Seguir leyendo

Derecho Mercantil

Los daños patrimoniales: el daño emergente y el lucro cesante

Cuando se habla de daño patrimonial se habla de cualquier situación de menoscabo o detrimento que se pueda producir en los bienes de un sujeto o, lo que es lo mismo, en su patrimonio. En virtud de eso, será la determinación del daño patrimonial lo que sirva para determinar qué cuantía debe utilizarse para indemnizar el perjuicio que se haya cometido en el patrimonio del demandante bien sea a causa de una actitud culpable o dolosa bien a causa de un incumplimiento de contrato. Cuando se pretende indemnizar perjuicios se busca, única y exclusivamente, reparar un daño sufrido. La indemnización por perjuicios nunca puede convertirse, pues, en una forma de lucro para el afectado. En resumen: que lo único que se persigue es resarcir al afectado de aquellos daños, y sólo de aquéllos, que se hayan acreditado de forma fehaciente. Los daños patrimoniales pueden agruparse en dos grandes grupos: El daño emergente. El lucro cesante. El daño emergente Hablar del daño emergente es hablar del coste de la reparación necesaria del daño que se haya causado y también de los gastos en los que se ha incurrido con ocasión del perjuicio. O, dicho de otro modo, el daño emergente son […]

Seguir leyendo

Derecho Mercantil

División de la cosa común o condominio

Cuando se habla de copropiedad o condominio se habla de una situación jurídica por la cual dos o más sujetos se constituyen en propietarios de una cosa. Esta cosa, a la que se llama cosa común, copropiedad, comunidad de bienes o condominio es susceptible de ser dividida. La acción de dividir la cosa común es un derecho que acoge a cada copropietario. El Código Civil establece que ningún comunero o copropietario se halla obligado a continuar en la comunidad. Al dividir la cosa común la comunidad se extingue y cada comunero pasa a convertirse en propietario exclusivo de la parte que le corresponde del bien común. Esto no supone mayores problemas cuando el bien es un bien divisible, pero ¿y cuando no lo es? Si el condominio no puede dividirse hay que recurrir, entonces, a diversos mecanismos que posibiliten lo que se conoce como partición económica. Uno de esos mecanismos consiste en adjudicar el bien íntegro a uno de los copropietarios. Éste, por su parte, deberá pagar a cada uno del resto de copropietarios del bien común el importe de su parte correspondiente. Otra posibilidad es la de vender el condominio y repartir la cantidad obtenida por su venta entre […]

Seguir leyendo

Derecho Mercantil, Impagados y deudas

La cesión de crédito

Un crédito del que se es acreedor es parte del activo de una empresa o particular. Como tal activo puede cederse a otra persona convirtiendo a esa persona a la que se cede los derechos crediticios en nuevo acreedor del crédito referido. En la cesión de créditos intervienen dos partes. Por un lado, el acreedor original, que es quien cede el crédito. Esta parte recibe el nombre de cedente del crédito. La parte que recibe los derechos crediticios del crédito recibe el nombre de cesionario del crédito. En la cesión de créditos, el cedente no debe responder de la solvencia del deudor salvo si se ha pactado expresamente. Si se ha pactado, pueden suceder dos cosas: que se haya fijado un plazo de duración de la responsabilidad del cedente respecto a la solvencia del deudor o que no se haya fijado. Si no se ha fijado, se entiende que dicha responsabilidad tendrá un año de duración. Pasado ese tiempo, el cedente no deberá responder ante el cesionario de la solvencia del deudor. Lo más habitual, sin embargo, es que la responsabilidad del cedente sólo alcance a responder de la existencia y legitimidad del crédito que se desea ceder. El cesionario, […]

Seguir leyendo

Derecho Mercantil

¿Qué son y cómo funcionan las Uniones Temporales de Empresas?

El término UTE se puso de moda hace un tiempo en las obras públicas españolas. De golpe y porrazo, todo el mundo se acostumbró a la expresión Unión Temporal de Empresas y todo el mundo descubrió que una UTE no era otra cosa que la unión de dos o más empresas o empresarios se unen durante un tiempo para, de manera conjunta, llevar a cabo una obra. Sabido eso, ¿cuáles son los aspectos legales de la UTE? En primer lugar, la UTE se caracteriza por ser poseer un objeto social único. Ese objeto social único es la realización de una obra o un servicio en común. La duración de la UTE vendrá determinada por la duración de la obra o servicio a realizar conjuntamente. La ley que regula las UTE (Ley 18/1982, de 26 de mayo, sobre Régimen Fiscal de Agrupaciones y Uniones Temporales de Empresas y Sociedades de Desarrollo Industrial Regional) establece que el tiempo de duración máximo de una UTE será de veinticinco años y de cincuenta cuando el objeto de la misma sea realizar ejecuciones de obras y explotación de servicios públicos. Escritura fundacional de la UTE La unión temporal de empresas se forma a partir de […]

Seguir leyendo

Derecho Mercantil

La sucesión de empresa

El concepto de sucesión de empresa hace referencia al acto en el que una empresa cambia de titularidad, produciéndose un cambio en la figura del empresario. Ese cambio en la titularidad de la empresa no debe modificar, en principio, las condiciones de los contratos de trabajo. El Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 44, define la sucesión de empresa con las siguientes palabras: “el cambio de titularidad de una empresa, de un centro de trabajo o de una unidad productiva cuando la transmisión afecte a una entidad económica que mantenga su identidad, entendida como un conjunto de medios organizados a fin de llevar a cabo una actividad económica, esencial o accesoria”. Las causas que provocan el cambio de empleador pueden ser muy variadas: Cambio de nombre de la empresa. Cambio de la forma jurídica de la empresa. Un ejemplo: cambia de ser una sociedad limitada (SL) a ser una sociedad anónima (SA). Otro: que el trabajador esté contratado por un empresario individual y que éste constituya una empresa. Compra de una sociedad por parte de otra. Fusión con otra sociedad. Efectos para los trabajadores La sucesión de empresa no implica un fin de la relación laboral entre la empresa […]

Seguir leyendo