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9Oct, 16
conduccion bajo efectos alcohol

No debería pasar, pero pasa. Y mucho más a menudo de lo que sería deseable. A pesar de todas las campañas publicitarias de la Dirección General de Tráfico, muchas personas siguen, de vez en cuando o de manera regular, conduciendo bajo los efectos del alcohol. Éstas personas pueden ser identificadas de varias maneras: a resultas de un control de alcoholemia, por la comisión de alguna infracción o a consecuencia de un accidente.

Es difícil encontrar un conductor que no haya sido sometido alguna vez en su vida a un control de alcoholemia. A pesar de ello no está de más recordar cómo se realizan dichas pruebas.

La prueba de alcoholemia

En primer lugar, los agentes de la autoridad preguntan al conductor del vehículo si desea someterse a la prueba de alcoholemia. La respuesta del conductor, en este sentido, debe ser siempre positiva. Una respuesta negativa a dicha pregunta implica una presunción de conducción bajo los efectos del alcohol, lo que se tipifica como delito.

Una vez realizada la prueba de alcoholemia pueden suceder tres cosas:

  • Que el conductor no haya consumido alcohol (o haya consumido apenas nada) y, por tanto, la prueba dé entre 0,0 gr/l y 0,25 gr/l.
  • Que el resultado de la prueba sea superior a 0,25 gr/l e inferior a 0,60 gr/l. En este caso, el conductor sufrirá una sanción administrativa y perderá algunos puntos del carnet de conducir.
  • Que el resultado exceda los 0,60 gr/l. En este caso, que será el analizado en este post, el conductor será acusado de un delito de conducción bajo los efectos del alcohol.

Cuando se produce este último caso, el resultado debe ser reafirmado con dos mediciones. Estas dos mediciones, que se realizarán dejando pasar un intervalo de tiempo prudencial, se realizarán con un aparato de mayor precisión que el utilizado por los agentes del orden. Ese aparato, que se llama etilómetro, emitirá un ticket con los datos de la medición que se adjuntará a la denuncia.

Constatado el exceso de alcohol, el conductor que ha conducido bajo los efectos del alcohol es detenido, abriéndose en ese mismo instante las diligencias para que pueda ser juzgado por la comisión de un delito contra la seguridad del tráfico.

Juicio por conducir bajo los efectos del alcohol

En los casos de conducción bajo los efectos del alcohol, la instrucción será llevada a cabo por los cuerpos de seguridad del Estado. El enjuiciamiento, por su parte, correrá a cargo del Juzgado de Instrucción de guardia. En muchos casos, los mismos agentes que instruyen la diligencia citan para el juicio rápido por conducción bajo los efectos del alcohol.

¿Dónde permanece mientras se tramita la causa por conducción bajo los efectos del alcohol el conductor que lo ha hecho? Detenido en las dependencias policiales. Si se le tuviera que tomar declaración se haría en presencia de Abogado. Tras la declaración (que habitualmente no acostumbra a tomarse), el conductor detenido suele ser puesto en libertad siendo en el mismo acto citado para juicio oral.

El juicio se celebra en la Sala de Juicios del Juzgado o, en ocasiones, en el Despacho del Juez. Iniciado el Juicio, se toma declaración al investigado. Las preguntas del Juez y las del Fiscal son contestadas por el investigado en presencia del Letrado.

Finalizado el interrogatorio, el Juez celebra juicio rápido y lo habitual es que se proponga que investigado y Letrado acepten una reducción de un tercio de la condena solicitada por el Fiscal. Esto, en la práctica, se convierte en la imposición de una condena que acostumbra a ser menor que la legalmente establecida para el delito de conducir bajo los efectos del alcohol.

Penas por conducción bajo los efectos del alcohol

La pena que se impone por conducción bajo los efectos del alcohol puede ir desde los seis a doce meses de multa (que se transforma, si hay conformidad por parte del investigado, en una multa de entre cuatro y ocho meses) hasta la pena de prisión. Entre las penas destinadas a penar la conducción bajo los efectos del alcohol figura, también, la realización de trabajos en beneficios de la comunidad entre 31 y 90 días. El no cumplimiento de la pena implica la transformación de la misma en días de prisión.

A las penas citadas anteriormente hay que añadir también la retirada del permiso para conducir vehículos a motor por un tiempo de entre uno a cuatro años. Si se ha producido conformidad por parte del conductor penado, la retirada del permiso será por un plazo de entre 8 y 32 meses.

Si se han producido daños como consecuencia de conducir bajo los efectos del alcohol hay que tener siempre presente una cosa: esos daños no suelen ser cubiertos por las compañías de seguro. Las aseguradoras acostumbran a incluir en sus pólizas una cláusula por la que se eximen de la responsabilidad de hacer frente al pago de los costes de los daños derivados de un accidente ocasionado por conducir bajo los efectos del alcohol.

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