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1Abr, 16
letra de cambio

Se conoce con el nombre de títulos cambiarios a una serie de documentos mercantiles caracterizados por contener una declaración unilateral de una persona física o jurídica por la que, a través de ese documento, se obliga a realizar una prestación económica determinada a favor de otra persona física o jurídica que es la tenedora legítima (y está identificada como tal) del citado documento.

La literalidad es una de las características principales de los títulos cambiarios. Es decir: lo que se recoge en el mismo marca los derechos que el tenedor adquiere y determina las obligaciones que el deudor contrae.

Los tres principales títulos cambiarios son las letras de cambio, los cheques y los pagarés. En este post repasaremos las características fundamentales de la letra de cambio.

La letra de cambio

En la letra de cambio una persona, el librador de la misma, ordena a otra, que es el librado, el pago de una determinada cantidad de dinero en una fecha determinada que recibe el nombre de fecha de vencimiento.

El pago de la letra de cambio puede realizarse al librador o a una tercera persona (beneficiario, tomador o tenedor) a la que aquél le haya endosado la letra de cambio.

Aceptación, endoso y aval en la letra de cambio

Para que la letra de cambio tenga validez, el deudor debe firmar la declaración de aceptación de la letra de cambio. Esta declaración se encuentra en la misma letra de cambio y determina la obligación jurídica que acepta el aceptante, obligado o librado de hacer pago del importe recogido en la letra de cambio.

La aceptación de la letra de cambio debe recoger la firma del librado, no puede estar sujeta a ningún tipo de condición y puede ser total o parcial respecto al importe consignado en el mismo.

La letra de cambio puede transmitirse a otra persona. Para ello debe firmarse una declaración de endoso que se recoja en el mismo documento. El endoso nunca puede ser parcial: siempre deberá realizarse por el importe recogido en la letra.

Quien realiza el endoso es el endosante y quien adquiere la titularidad del crédito recogido en la letra de cambio recibe el nombre de endosatario. La firma del endosante es imprescindible y sirve para garantizar la aceptación y el pago de la letra de cambio frente a los que la vayan adquiriendo con posterioridad. La cláusula “sin garantía” sirve para excluir esa garantía del endoso.

La letra de cambio puede endosarse cuantas veces se quiera salvo que conste en ella la cláusula “no endosable”.

La letra de cambio puede endosarse al portador o en blanco. En estos casos, no se designa la persona del endosatario y la letra de cambio circula como un “título al portador”.

La letra de cambio puede recoger también una declaración de aval. En ésta, un avalista asume junto al librado la responsabilidad del pago de la letra de cambio. El avalista, que puede ser una o varias personas, podrá exigir al librado (y en caso de que hubiera tenido que hacer frente a un pago no asumido por éste) la devolución del importe de dicho pago.

El protesto de la letra de cambio

Cuando se produce el impago de una letra de cambio en la que no figure la cláusula de “sin gastos” o “sin protesto notarial”, el beneficiario de la misma podrá realizar lo que se conoce como protesto. Éste es un acta notarial que sirve para acreditar que se ha producido una falta de pago de la letra de cambio.

Una declaración firmada por la entidad bancaria en la que se hubiera domiciliado el pago reflejando el impago del mismo servirá para sustituir el protesto notarial.

El protesto notarial, que puede presentarse transcurridos tres días desde el vencimiento de la letra de cambio, se comunicará al librado de la misma para que, en el plazo de dos días, proceda al pago de lo adeudado. Si este pago no se realiza, el Notario devuelve al beneficiario o tenedor de la letra para que éste, si lo desea, pueda iniciar las acciones legales especificadas en la regulación del juicio cambiario.

Hay que tener en cuenta que las acciones cambiarias contra el librador y los endosantes prescribirán al año desde la fecha del protesto o declaración equivalente o de la fecha de vencimiento en aquellas letras de cambio que incluyan la cláusula “sin gastos”.

La forma de la letra de cambio

La letra de cambio se expide en timbre del Estado o en un impreso oficial cuyo importe deberá guardar relación proporcional con la cuantía reflejada en la letra de cambio. Pagando ese importe se está abonando el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, preceptivo cuando se realiza un acto jurídico documentado como pueden ser una escritura, un acta notarial, una anotación preventiva practicada en un Registro Público o, en este caso, una letra de cambio.

Si el importe desembolsado para pagar el timbre de la letra es insuficiente, pueden existir problemas a la hora de, por ejemplo, emprender acciones legales contra un deudor que falte a la obligación de pagarla.

Una vez comprado el timbre, en el mismo se deben recoger los siguientes datos:

  • Denominación de “Letra de cambio”.
  • Orden de pagar una determinada cifra que se recoge en letras y en números. Si difieren las cantidades consignadas prevalecerá la indicada en letras.
  • Nombre, apellido y dirección del librado.
  • Fecha de vencimiento. Éste puede ser a la vista (es decir, cuando se presente al cobro), a fecha fija (cuando se indique una fecha específica en la propia letra de cambio), a un plazo desde la fecha (cuando el vencimiento tenga lugar transcurrido un plazo de días hábiles contado desde la fecha indicado en la letra) o a un plazo desde la vista (cuando la letra deba pagarse cuando transcurra un plazo establecido desde el momento en que se acepta o se levanta un protesto).
  • Lugar donde se realiza el pago (domicilio del librado, cuenta corriente del beneficiario, etc.).
  • Nombre y apellidos del beneficiario o tomador.
  • Lugar y fecha en que se emitió la letra de cambio.
  • Firma del que gira o emite la letra.
  • Firma del librado.

La letra de cambio recogerá, también, las diferentes cláusulas que pueda contener.

Cláusulas de la letra de cambio

Las cláusulas que se pueden recoger en una letra de cambio son las siguientes:

  • “Al propio cargo”. Librador y librado coinciden.
  • “A la propia orden”. Librado y tomador coinciden.
  • “Al portador”.
  • Cláusula de “intereses”. El librado deberá abonar el importe de la letra y los intereses devengados desde la fecha de emisión de la misma hasta el momento de su pago. Esta cláusula podrá establecerse en las letras de cambio “a la vista” o a “un plazo desde la vista”. Al incluir esta cláusula debe incluirse el interés que se aplicará para determinar la cuantía total del pago a realizar.
  • Cláusula de “no endosable”.
  • Cláusula “devuelta sin gastos” o “sin obligación de protesto”. Cuando se incluye esta cláusula, las acciones cambiarias en contra de librado, endosante o avalistas no caducan si la letra no es protestada en tiempo y forma.

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