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Servicios

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Asuntos Arrendatarios e Inmobiliarios

De alquileres y desahucios

Asesoramiento jurídico para arrendadores y arrendatarios. Gestión inmobiliaria.

gestión-inmobiliariaUno de los mayores problemas a los que debe enfrentarse el propietario arrendador de viviendas y/o locales comerciales es el de la morosidad en el pago de las rentas. Pese a las modificaciones incluidas en 2013 en la Ley de Arrendamientos urbanos, los procedimientos de desahucio no son todo lo rápidos que los propietarios desearían y los desalojos de inquilinos morosos se demoran más de lo que sería deseable. Así, algo que debería quedar resuelto en pocas semanas necesita del transcurso de varios meses para su resolución. Una rápida respuesta y el asesoramiento jurídico profesional de nuestro equipo de abogados multiplica las probabilidades de cobro y acelera los trámites para que el desalojo del inquilino moroso se haga efectivo.

Del mismo modo, y teniendo en cuenta las inversiones y desinversiones inmobiliarias, ofrecemos asesoramiento en inversiones patrimoniales y redactamos y negociamos todo tipo de contratos inmobiliarios y de arrendamiento proporcionando un servicio completo de asesoría jurídica en el ámbito del alquiler de pisos o locales comerciales y en el de la compra/venta inmobiliaria.

asesoria-inmobiliariaEntre los numerosos y diversos servicios que le podemos ofrecer en asuntos inmobiliarios y de arrendamiento, destacamos los siguientes:
– Localización de pisos, edificios o locales.
– Asesoramiento y gestión en modificaciones subjetivas.
– Resoluciones del derecho del arrendador.
– Resolución de contratos arrendatarios e inmobiliarios.
– Asesoramiento en revisiones y aumentos de la renta, otros pagos y derechos y obligaciones del arrendador.
– Procedimientos judiciales de desahucios.
– Estudio económico de los costes de inversión.
– Rentabilidad de alquileres.
– Asesoramiento en los asuntos fiscales del arrendamiento.
– Rentabilidad de alquileres y estudio de financiación adecuada.

Un caso real

Joan B.P. es propietario de un local comercial en la calle Mallorca, en pleno Eixample barcelonés. Hace unos años, Joan B.P. firmó un contrato de arrendamiento del local con Enrique V.M., empresario dedicado a la venta de material de papelería. Durante estos años, Enrique V.M. satisfizo puntualmente las rentas del alquiler del citado local. La crisis hizo, sin embargo, que el arrendatario dejara de pagar el alquiler. Joan B.P., tras solicitar reiterada y verbalmente el pago de las cuotas adeudadas al arrendatario, decidió ponerse en contacto con Barnabogado.

En Barnabogado le aconsejamos la reclamación del pago de las rentas por escrito. Al no haber hecho uso el arrendatario en momento alguno de la posibilidad de enervar la acción judicial, y estando decidido el propietario a no permitir la permanencia del arrendatario en el local, nos asegurábamos mediante la presentación de esa reclamación de que el inquilino no pudiera enervar la acción pagando las cuotas y rentas adeudadas.

Pasado el plazo pertinente desde la reclamación por escrito del pago de las rentas, y no habiendo obtenido respuesta por parte del arrendante, Barnabogado aconsejó al propietario la presentación de la demanda judicial por impago de alquileres. En la misma, solicitamos el pago de las rentas adeudadas señalando explícitamente, y tras habernos informado de las posibilidades reales de pago que podía tener el demandado, que se aceptaba una condonación parcial de la deuda si el inquilino se comprometía a desalojar el local objeto del litigio en un plazo no superior a un mes.

Informado el demandado sobre este punto, reiteró la imposibilidad de hacer frente ni siquiera a ese importe, proponiendo, por su parte, abandonar de inmediato el local si el demandante aceptaba una condonación total de la deuda.

No aceptando nuestro cliente dicho trato, se siguieron todos los trámites judiciales pertinentes, tuvo lugar el juicio y, una vez decretado el desahucio y no habiendo sido realizado en el plazo establecido por el inquilino deudor, se procedió al lanzamiento del mismo, recuperando así nuestro cliente el uso del local del que es propietario y una parte de lo adeudado tras ser vendido en subasta pública parte del material de papelería existente en la papelería en el momento del lanzamiento.